Interrogantes al fenómeno Wikileaks- Breve

11 dic. 2010

Whohub: ¿Qué valoración haces del fenómeno Wikileaks? ¿Es condenable lo que hacen? ¿O nos defiende del poder de los estados?


Cecilia D.: Creo que hay que analizar diferentes aristas. Por un lado, los cables que se han dado a conocer no contienen información relevante de los Estados, parecen de prensa del corazón. Nada se ha revelado acerca de bases militares, estrategias sobre recursos naturales y la crisis económica de EEUU. Pero, quizás tendremos más suerte en el futuro, hasta el momento fue puro show.


Otro aspecto interesante que pone en jaque Wikileaks, es la selección de información de los medios autorizados a publicar los cables. Aquí debemos analizar los intereses de las empresas periodísticas que hay detrás de la caracterización de los presidentes.


En este sentido, es preocupante que los embajadores repitan en sus informes lo que publican los medios masivos de comunicación. En el caso de Argentina, esto ha quedado demostrado y es poco serio que el trabajo diplomático se resuma en reproducir lo que dicen dos diarios y un par de semanarios de actualidad.


Por eso, no me deslumbra el contenido de los cables, sino que el fenómeno Wikileaks los obliga a pensar otra vía para los documentos de Estado, ya que ha sido una muestra de vulnerabilidad muy importante. Esperemos que la solución a esto, no restrinja más a Internet. 11 dic 10

Links: http://www.whohub.com/cebediaz/log

Por Cecilia B. Díaz *


Las publicidades recientes sobre productos de limpieza a través de la dramatización de situaciones cotidianas no sólo imponen la necesidad de consumo de lo prescindible sino que también reproducen un estereotipo machista, anacrónico y denigrante acerca del rol de la mujer en la sociedad.

En este sentido, la serie de spots del producto Mr. Músculo resulta significativa. En general, se observa la misma estructura narrativa: un espacio de la casa abarrotado de suciedad, un ama de casa dubitativa ante el quehacer y, finalmente, sobreviene el héroe que simboliza la eficacia de lo que se vende.

El personaje Mr. Músculo es atlético, hábil, dinámico y resolutivo, y luego de ostentar su habilidad, sale de escena rápidamente. En contraste, la “víctima”, contrariada por el inconveniente en su baño y/o cocina, siempre es una mujer, quien por sí sola no encuentra solución y es un hombre fuerte el que la viene a salvar. Allí se revela el estereotipo porque, actualmente, la limpieza del hogar ya no es sólo campo exclusivo de la femineidad, sino que existen hombres (solteros, separados y/o jefes de familia) al frente de las tareas domésticas.

Otro caso similar lo constituye Poett, que desde códigos diferentes entra en contradicción. Por un lado, el single expresa: “Tengo tiempo para crear, soy libre para soñar, tengo ganas de cantar, tengo alas para volar”, el cual, sin duda, parece un mensaje liberador. Sin embargo, la protagonista de la pieza publicitaria termina de asear el piso del living y, bajo el efecto de la “delicada fragancia”, espera con una sonrisa cuando vuelven su hijo, su marido y el perro. Es decir, vuelven las obligaciones sobre su rol de esposa y madre. De este modo, en la imagen está la ruptura con ese mensaje que, en un principio, parecía liberador. Es válido, entonces, preguntarse: ¿cuál es el tiempo que tiene para “crear”, si cuando terminó su tarea vuelven sus demandas? Efectivamente, se naturaliza que el trabajo de ama de casa implica la falta de tiempo libre y es intrínseco al género femenino.

Anacrónicamente, en ninguno de estos spots se contempla la esfera profesional en la que se desarrolla la mujer hoy. Incluso, desde el análisis semiológico se puede observar que en la construcción de la imagen de la ama de casa se recurre a colores neutros, aspecto prolijo, vestimenta y peinados conservadores con el doble propósito de lograr una fácil identificación, por un lado, y cosificar a las protagonistas, por el otro. Esta última característica alcanza el extremo en el que ellas no tienen personalidad, sino que son esfumadas por la omnipresencia del producto.

La publicidad para lograr una rápida interpretación de su mensaje y destacar las cualidades de un producto suele valerse de simplificaciones. Pero en estos casos, los estereotipos corresponden a patrones de consumo de otro tiempo y su finalidad es, en última instancia, naturalizar una visión conservadora de la mujer.


* Licenciada en Comunicación Social - Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM).

Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-158283-2010-12-08.html

Extrañamos tanto a Walsh

24 mar. 2010

En un momento en el que son señalados como grandes periodistas aquellos que defienden a capa y espada a las corporaciones agromediáticas; al status quo; que olvidaron la repregunta, cruzar información de fuentes fidedignas. Aquellos que utilizan un lenguaje banal e impreciso, que escuchan y repiten el discurso hegemónico; bañados en un aura de independencia híbrida y evidentemente, falsa, sólo podemos decir: extrañamos tanto a Rodolfo Walsh.

Link a Carta a las Juntas

Una canción me trajo hasta aquí

19 mar. 2010

Para el comienzo del fin de semana, les dejo una bella melodía, relajada y agradable de Jorge Drexler. Que lo disfruten.

Día de la Mujer

8 mar. 2010


El día de la mujer nació como la conmemoración de la lucha sindical de obreras, pero su actualización alcanza a una reivindicación de género mucho más amplia y sobre ese eje se instituyó la fecha. Obviamente, el impulso más fuerte para lograrlo lo dió el consumismo, de este modo "ser mujer" se vinculó al regalo de flores, saludos y detalles por el estilo. Pero, la fecha nos ofrece el espacio para debatir ciertos temas sobre los derechos de la mujer que en la actualidad no son respetados.
Dado que este blog trata sobre lo que pasa en los medios, hay que hacer referencia a las problemáticas de género que se tratan. Por ejemplo, cuando hay violencia hacia la mujer tendríamos que dejar de elucubrar sobre cuestiones íntimas y dejar de etiquetar bajo “crimen o móvil pasional” y llamarlo feminicidio. Más cuando los casos son tan numerosos y cada vez más violentos. Otro tanto ocurre con la estructura del negocio sobre la esclavitud sexual que, también, es olvidada por los medios. 
Desde otro punto de vista, existe un predominio de la participación femenina en medios como objeto, a las que muchas se someten sin objeciones. Y en cuanto a las “mujeres públicas” es decir las figuras políticas, son subestimadas en su capacidad intelectual y cada decisión parece estar reducida a un impulso hormonal o impulsada por una mente masculina. 
Respecto a lo social, recuerdo una cadena de mail que decía que las mujeres en lugar de liberarnos, sumamos responsabilidades a lo largo de los años. Los mandatos de la belleza, el éxito profesional, la maternidad y la sexualidad se superponen ejerciendo presión, como excelentemente se expuso en la publicidad del pájaro carpintero de Twistos (por algo, logró su instalación del mensaje y múltiples versiones en la Web). En consecuencia, tantos aspectos con los que cumplir, pueden generar culpa cuando alguno es dejado de lado por decisión o circunstancia. En este sentido, el último video de Julieta Venegas (artista que no es de mi agrado) es una linda metáfora de la resignificación de la femineidad en estos tiempos. Será cuestión de “apostar todo por saber si esta bien o si esta mal”.


Despabilar

1 mar. 2010

Continuamos con el análisis de las publicidades del verano y sus mensajes. En este caso, nos ocupamos de Pepsi, con su cambio de imagen o mejor dicho, la maduración de su discurso dirigido a la juventud.

“Coca es más rica, pero Pepsi tiene más onda”, me sentenció un amigo hace tiempo ante el debate espontaneo y reiterativo sobre: ¿qué gaseosa es más rica? Es que es innegable como Pepsi se instaló en el público joven con la participación de estrellas de la música en sus spots y la organización de festivales de rock, entre otras estrategias.
En el 2009, la marca renovó su logo y lo comunicó con una campaña nueva, llena de colores, simple y con el lenguaje de emoticón. En el plano de lo discursivo, hay una maduración de aquel mensaje adolescente, ahora se apela a transcender, superar los complejos y pensar colectivamente, que indican ciertas señales de quiebre con los preceptos de la Posmodernidad.
En las situaciones de los spots, se presenta la posibilidad de “unirse a una causa”, “formar una banda”, “animarse” al ganarle a los miedos. En estas propuestas, se deja de lado al individualismo competitivo y se dirige hacia una cuestión solidaria, de poder pensarse como un actor de cambio en este mundo que parece colapsar. Pero, en esta tarea hay que dotarse de valentía ya que nada asegura que alcance la vida para ver resultados, mucho menos en una cotidianeidad que nos imprime un ritmo vertiginoso y no admite esperas.
En cuanto a la música, el tema de Los Tipitos “Algo” es inspirador y sigue la clave del lenguaje de Pepsi, sin provocar contradicciones con el resto de la pieza televisiva. Cuando la campaña pasa al medio radial falla estrepitosamente, ya que queda dependiendo de lo audiovisual y al sólo reproducir la música muestra la incapacidad de transmitir este concepto renovado de la marca (error que muchas otras campañas suelen cometer).
El mensaje de Pepsi es compacto y sin dudas, tiene su correlato en los intereses de muchos jóvenes. Incluso, en como los partidos políticos y la militancia no aparecen como espacios para cambiar la realidad. Pero la intención está presente en la juventud. En síntesis se trata de comprometerse a futuro y saber esperar cuando todo nos dice que no hay lugar para la esperanza.

Argentinidad sin fronteras

12 feb. 2010


En el verano, las publicidades de bebidas nos invaden. Venden frescura, diversión  y placer en burbujas tan pegajosas como sus jingles, gags y poses.  Pero dicen mucho más acerca de los discursos que circulan en la sociedad. En este caso, Quilmes aboga al mito de la inmigración y la argentinidad, a pesar de todo.
Una marca que siempre impacta con sus grandes producciones es Quilmes, especialmente en verano. Este año apostó a enfatizar su origen argentino y su tradición en el país. De ese modo, relato su mito fundacional y su argentinidad aparentemente incuestionable.
La primera estrategia se explayó en el inicio de la campaña, donde se ficcionalizaba la llegada de Bemberg a la localidad bonaerense y llevando a cabo su emprendimiento en un país pujante. En este sentido, la lectura es sencilla (como en cualquier pieza publicitaria) al apelar al estereotipo del inmigrante europeo que con un pequeño emprendimiento funda una gran empresa nacional. 
En cuanto a lo denotado, la marca optó por mostrar que la radicación azarosa de la empresa, no influye en el producto y que es una bebida “tan argentina”, que cualquier punto del país donde se produzca, su consumidor fiel no lo notaría en el sabor. Así se desencadena un juego de palabras con distintas ciudades y el remate del gag resulta en los malentendidos que se generarían si la cerveza no se llamará Quilmes. Algo inocente si sabemos que una marca lo que busca es ser recordada en la mente casi como sinónimo del producto. Ejemplos: Paty y Coca Cola, entre otros.
Sin embargo, el mensaje de la campaña se enfocó en responder el golpe en su imagen que provocó otra publicidad de la competencia, cuando se dio a conocer la venta de la empresa a capitales brasileros. En aquel momento, se lanzaron argumentos apelando a la rivalidad futbolera con los cariocas y que finalmente, Quilmes ya no creíble que fuera sponsor de la selección nacional.
En el 2010, la publicidad de esta cerveza se refugio en el sentimentalismo del pasado en común con la inmigración y una esencia argentina incondicional. Sólo una nostalgia en un mundo que se mide en el instante y es gobernado por los movimientos del dinero.


Sin tandas, ni cortes

4 feb. 2010


España prohibió la publicidad comercial en su televisión pública, privilegiando la función social del medio por sobre lo comercial, propio de las señales privadas. De este modo, se sumó a la iniciativa francesa. Se trata, entonces, de un nuevo caso para discutir acerca de la financiación de los medios del Estado.
Hace unas semanas, el periodista Rodrigo Fresán publicó una columna acerca de la discusión y los cambios en la televisión pública española desde que el gobierno decidió quitar la publicidad de la pantalla. En lo cotidiano, los cambios se tradujeron en que se redujo el zapping, los noticieros vieron aumentar su audiencia e incluso, “la gente se va a la cama más temprano” porque los programas tienen una menor duración.
Para quienes disfrutan de su dvd con series y exposiciones maratónicas, resulta un alivio mirar tv sin cortes comerciales. Incluso, es fácil recordar que este beneficio fue una de las mayores promesas de la tele por cable, a comienzos de su aparición. Promesa no cumplida, claramente. Ahora bien, no podemos ignorar que la publicidad es la fuente de ingresos de la industria, a la vez que funciona como incentivo en el “correr la coneja” del rating. Pero, ¿qué es mejor para los medios públicos? ¿La fuente de financiación implica una perdida de independencia sólo cuando lo sostiene el Estado? ¿Es posible en Argentina la televisión pública y no gubernamental?
Localmente, tenemos dos ejemplos claros: Canal 7- Televisión Pública y Canal Encuentro. En el primer caso, posee avisos comerciales y desde la estatización de los derechos de televisación del fútbol, ha peleado el liderazgo del rating en los fines de semana. Sin embargo, su línea editorial es subestimada con los motes de “oficialista”, “medio propagandístico”, “canal k”, etc. y esto parece retacearle porciones de audiencia.
En cuanto a Encuentro, a simple vista parece cumplir con los axiomas de un medio público, federal y educativo. Pero su acceso no resulta gratuito al integrar la grilla del cable pago. En todo caso, sus cortes funcionan como autopromoción. Más allá de eso, el proyecto del canal excede a la pantalla del televisor, alcanzando la difusión de un concepto educativo multimedial. Asimismo, es innegable el ritmo propio del documental que le imprimió Bauer, desde su dirección fundacional, opuesto al de la tv comercial. Encuentro no busca captar espectadores en la sucesión frenética del zapping sino lo envuelve en un momento, para contemplar y escuchar con atención cada palabra.
En el paisaje de Encuentro, la publicidad causaría demasiado ruido pero al no contar con la dirección de noticias, no provoca una desconfianza explícita en la crítica y en la audiencia. Es raro como se discute el financiamiento de los medios públicos, que finalmente no todos miran. En cambio, cuando se trata de una publicidad, sponsor o auspiciante en cualquier medio privado, no es común la mirada sobre las relaciones de las corporaciones y si pueden ejercer algún tipo de influencia en el contenido.
En fin, la publicidad también es atractiva para observar porque expone discursos sobre modos de consumo, cosmovisión, estereotipos y lenguajes, por lo que conllevaría una perdida no contar con ella. Incluso, en su aparición de interrupción, fragmenta pero construye con los otros segmentos publicitarios un todo aún más heterogéneo.
Actualmente, contamos con estos modelos que oscilan entre el subsidio total o parcial de las programaciones de las señales de tv públicas. ¿Si nos quedamos sin la publicidad, la realidad nos resultaría aún más abrumadora? ¿O el mercado encontrará otro formato de entretenimiento?, como nos plantea Fresán.

Hace pocos días, el sitio web Diariosobrediarios anunció que su sección Revistaxrevista iba a cerrarse ante la perdida de protagonismo en la agenda mediática. El apartado trataba de hacer un punteo de los temas, portadas, fuentes y firmas que aparecían en las distintas publicaciones. Pero, el medio argumenta que la salida de la sección se debe a que las revistas caen en “tapas rimbombantes que remiten a notas livianas y en general construidas con fuentes anónimas, encolumnamientos políticos explícitos (“oficialistas” y “opositoras”) y escasez de información”. Sin dudas, la enumeración resulta destructiva y vale cuestionarlo y observar que pasa más allá de los semanarios de actualidad.

Por su periodicidad, las revistas como Noticias, Veintitrés, Debate, entre otras tienen como valor distintivo la posibilidad de no correr detrás del último momento y dedicar a su equipo de periodistas a la investigación y al análisis contextual de fenómenos sociales, con un fuerte impacto en el contenido del resto de los medios. Esta caracterización funciona desde la teoría y lo acontecido durante la década del 90’. Actualmente, resulta difícil recordar temas que los semanarios hayan instalado en la agenda mediática. Esto se debe a que surgieron nuevas publicaciones semanales de menor precio como Perfil (los fines de semana) y Miradas al Sur, mientras que la mayor venta de diarios se registra también los domingos, con el correspondiente aumento de cantidad de hojas. Estos medios tomaron la posta del análisis periodístico avalado por firmas reconocidas y se aseguran la repetición de la agenda en el resto de la semana.

Este panorama es el que pone en jaque a la prensa gráfica cuando se habla de la muerte del papel, la baja de lectores y el consecuente, financiamiento. Todo se trata de buscar el encanto del periodismo escrito, su aspecto distintivo ante el bombardeo de lo instantáneo. Al respecto, Tomás Eloy Martínez pugnó por hacer de este oficio un arte, de buscar la belleza en el relato sin resignar rigor en la información, es decir de pedirle más vuelo a la tinta y no tanta automatización. Entonces, como lectores ¿debemos fijarnos en el peso en el agenda o en la calidad de los textos?

Cazadores de imágenes

7 ene. 2010

Las nuevas tecnologías y sus dispositivos individuales han dado lugar a un rápido procesamiento, traslado y publicación de la información. En uno de sus tantos ecos, los medios tradicionales tomaron la herramienta para que su audiencia los alimente de contenidos. Esto en el discurso multimedial se traduce en la oportunidad única del espectador de compartir sus experiencias, con un halo de ilusión acerca de ampliar las fuentes de información. Y en ciertas ocasiones, la captura de imágenes oscila entre lo fatal, como el Rally Dakar, y el buen gusto, como en el funeral de Sandro. Pero lejos de ampliar la mirada, la televisión sigue imponiendo su agenda y estética.

La consigna de subir “tus imágenes”, por parte de los medios se repite ante la incapacidad de la cámara por poseer ese material. En los casos de los fenómenos climáticos en distintas partes del país, revela el “porteño- centrismo” que caracteriza al sistema mediático actual y que reduce los paisajes en postales de espectáculo de un minuto. Este aspecto es el que le otorga el valor a la pieza porque sin espectacularidad, no hay noticia.

Obviamente, la diversidad de material es notoria. En este sentido, no podemos ignorar la necesidad de algunos espectadores que luchan por una porción de fama, apenas retacean un instante, en el que el locutor/conductor los mencione como “Juan de Colón, provincia de Buenos Aires”. Pero la mención lejos de catapultarlos a la notoriedad pública, los pierde en la misma espectacularidad y la sucesión de imágenes similares.

Otro tanto, sucedió en la última semana con el Dakar debido a que su transmisión estaba sujeta a derechos adquiridos en este caso por la televisión pública. Aquí se alcanzó un límite difícil de explicar cuando por el afán de captar La imagen, los medios mostraban los esfuerzos de los cronistas aficionados. Por ejemplo, en algunos tramos donde las motos andaban por las rutas a gran velocidad, muchos con sus automóviles o en pequeños ciclomotores intentaban acercarse al piloto y saludarlo y retratarlo, en una acción riesgosa.

Ahora bien, ¿se puede dejar de lado la tentación de hacer click cuando tenemos una camarita en el bolsillo? ¿Negarse ante la recompensa de salir en la tele o ser nombrado porque leyeron un comentario en Facebook? ¿Se puede ser tan inocente en creer que por estas consignas, los medios escuchan y trasmiten los intereses de la ciudadanía? Pasemos a otro caso en el que también la cámara estuvo vedada a los multimedios: El funeral público de Sandro. Si bien puede sonar contradictorio y se presta para el debate la televisación del velatorio del ídolo, es necesario destacar la ansiedad de los medios por generar material en la transmisión de 24 horas, pero que, finalmente, el pedido de los deudos fue respetado en un pacto entre los periodistas y la gente que lo despidió. El celo de la familia por esas imágenes pareció ingenuo ante el paso de la multitud y la posibilidad de tomar alguna fotografía o video en apenas segundos con sólo contar con un celular, cuestión que también sucedió y no logró una gran rotación en la televisión y su difusión quedo en YouTube.

En cualquier circunstancia, el usuario que “comparte” su material con los medios sabe que pierde su propiedad sobre él y no obtiene nada a cambio. Su cesión de derechos deja a voluntad de los editores el modo y la publicación en la televisión. De este modo, si surgiera la necesidad de dar a conocer algún hecho que escapó a la mirada periodística o que por razones políticas locales no pudiera reproducirse, la línea editorial de los multimedios impone su agenda y su criterio estético ejerciendo un filtro de calidad y de importancia cercano a la censura corporativa.

Miradas sobre la Concentración

1 ene. 2010

El 2009 será recordado como el año de la Gran Crisis mundial y en el que se cuestionó al Mercado. Paralelamente, el Estado (en especial, el norteamericano) salió al salvataje de los gigantes económicos e intentando contener sus graves efectos en lo social. En Argentina, el centro del debate fue la concentración y la necesidad de actualizar las políticas en el sector de los medios de comunicación, que resultó en la sanción de la nueva ley de servicios audiovisuales y una fuerte pulseada entre los holdings y el gobierno. Pero lejos de ser una particularidad nacional, se trata de una tendencia en la región, donde algunos países, como Brasil, ya empezaron a diagnosticar y recetar una reforma en el sector.
En medio de la tormenta, se publicó "Los Dueños de la Palabra" de Martín Becerra y Guillermo Mastrini, una investigación que relevó la concentración mediática al 2004 en Iberoamérica. En ese recorrido es posible observar generalizaciones y pequeños matices, crecimientos y declives en las industrias infocomunicacionales. Este concepto viene a actualizar al de industrias culturales de Adorno, ya que no se trata de géneros sino del acceso, facturación y porción de mercado a diferentes medios de comunicación. De este modo, se agrupan y se analizan en la obra a la telefonía fija y celular; televisión de aire, por cable, satelital; banda ancha, cine, discos, libros, radio y la gráfica.
Más allá de los datos estadísticos y porcentajes, es interesante observar cómo se extienden las fronteras de los grandes empresas como Telefónica y Telmex; la relación inversamente desproporcional entre el aumento del acceso a Internet con la discografía y las editoriales y la fuerte expansión de los celulares.
Por otro lado, existen las asimetrias entre los países en el porcentaje de población que consume una multiplicidad de estas industrias. Así, en las zonas más empobrecidas la televisión y la radio continúan siendo predominantes por su acceso relativamente gratuito.
Además, es notorio que la actividad originaria de los multimedios como "Globo, Televisa, Telefónica, Telmex, Cisneros, Clarín, Prisa, Edwards-El Mercurio" es la más concentrada en sus respectivos países de cuna. Y en Centroamérica, existe una vinculación directa entre los grandes terratenientes y los grupos mediáticos. Esta unión se evidenció en el Golpe en Honduras que contó con la complicidad de las cadenas locales de noticias .
Este seguimiento que tuvo su punto de origen en "Periodistas y Magnates" (ïbid. 2006) nos brinda un estado de la cuestión de la concentración de las industrias comunicacionales en la era de lo mediático y por eso cobra relevancia. Especialmente, cuando se puede armar un mapa de las relaciones entre las corporaciones y el poder político.
De alguna manera, Mastrini- Becerra dirigieron un informe que desnuda la extensión de los oligopolios al cruzar diferentes fuentes de información. Pero que enfatiza los anomalías del sistema tales como la ausencia y el poco peso de las medios públicos y el díficil acceso a registros de propiedad, facturación y porciones de mercado oficiales, lo cual resulta paradojico en el sector que se dedica a dar noticias a la población.
Nuevamente, en el 2010 el interrogante entre optar por la lógica de mercado o por el servicio público en la comunicación seguirá en el centro de los debates. No es más que discutir una dimensión de los alcances de nuestras democracias en Latinoamérica.