La defensa de lo logrado es urgente (publicado en FB)

5 sept 2013

El mínimo no imponible anterior generaba situaciones injustas, frente a otros sectores que no tributaban. Entonces, se manda al congreso un proyecto de gravar otras actividades. Pero los mismos que hablaban de la inequidad y del "impuesto al salario", ahora defienden a los que más tienen. Queda en claro dos cuestiones: 1) la adhesión a una demanda justificada solo son fines demagógicos de facciones opositoras y 2) que la finalidad no es lograr una justa redistribución del ingreso y "dejar lo bueno y mejorar lo malo" sino la desfinanciación del Estado.
Porque no existe "cosas buenas" que se mantengan solas, cada emancipación, logro y reivindicación es contingente y si no elegimos con conciencia, puede que perdamos todo lo que conseguimos por salir de la crisis del 2001.
Yo no quiero volver al pasado. No quiero que se baje el 6,47% del PBI destinado a la educación, por ejemplo, porque si bien ya me formé, creo firmemente en el sistema público, inclusivo y cada más cerca de los sectores populares, tal como ocurre con las nueve universidades nacionales creadas en la última década. Es que quiero que todos los chicos tengan la posibilidad de estudiar, de pensar críticamente y de construir. Esa posibilidad que yo tuve con beca de apuntes, con mis padres laburando los 7 días de la semana en sectores precarios y alquilando.
Seguramente no me haré millonaria, ni lo pretendo. Pero de abuelos sin terminar el primario al hoy, en el que estoy en un posgrado, creo que no es magia, ni milagro, ni solo mi esfuerzo sino la conjunción de un proyecto político que me da esta posibilidad a mi como a unos cuantos.
La defensa de lo logrado es urgente.


La Ventana MEDIOS Y COMUNICACION

Sobre el “travestismo” político

Cecilia Díaz cuestiona, por estigmatización, el uso periodístico del término “travestismo político” en un sentido despectivo.
 Por Cecilia B. Díaz *
A pesar de las inclusiones en la legislación sobre las diversidades en identidad de género, existen ciertas resistencias patriarcales en el lenguaje, especialmente en el discurso mediático. Eso ocurre con la adjetivación de “travestismo político” en un sentido despectivo hacia el sujeto al que se lo aplica.
Es extraño cómo tanto en medios hegemónicos como contrahegemónicos, en columnas y análisis de actualidad, no falta la calificación de “travestismo” político a quienes muestran un cambio en sus adhesiones, lineamientos o convicciones al votar una ley o hacer una declaración pública.
Lejos del irónico uso de la “borocotización”, afrenta destinada con exclusividad a los que se unían al Frente para la Victoria, aquí el sentido del travestismo se vincula con lo falso, con el mero disfraz para el engaño hacia el electorado que eligió a su representante.
Lo que se oculta con la estigmatización de estos términos es que las travestis construyen una identidad de género que va más allá del nombre y que viene a confrontar con lo denominado “natural”. Pero esto no es algo particular, sino que es propio del proceso identitario de toda persona. Ahora bien, del mismo modo en que se desarrolla una identidad genérica y sexual, lo mismo ocurre con la pertenencia ideológica y su respectiva ubicación en lo partidario. La diferencia radica, entonces, en que la primera es permanente e íntima, mientras que la segunda implica un compromiso público ante un elector, en una coyuntura que suele ser más variable en la posmodernidad.
Por otro lado, una amplia mayoría de ambas cámaras del Congreso nacional aprobó la Ley de Identidad de Género que benefició a un colectivo discriminado históricamente por el conservadurismo institucional. Incluso ya desde la sanción del matrimonio igualitario en los medios de comunicación pulularon más discursos reaccionarios que no tuvieron su correlato en los votos del tradicional Senado. Sin dudas, con la finalidad de polemizar con intercambios más cercanos al impacto que al conocimiento, la cobertura mediática parece sostener una mirada conservadora ante las transformaciones sociales, aun cuando fue el espectáculo el primer ámbito de inclusión a la diversidad sexual.
Resulta grave que en medio de estos avances continúe la reiteración, a modo de señalamiento y denuncia, de un constructo mediático tal como el “travestismo” político. Acaso ¿no hay otra opción del lenguaje como máscara, disfraz, careta o simulación política? Ante la negación de estos términos se demuestra una derrota ante las resistencias sociales del patriarcado y, fundamentalmente, la complicidad a las designaciones excluyentes.
* Doctoranda en Comunicación Social (UNLP), lic. en Comunicación Social (UNLaM), periodista y docente.
Link: 

Comparto este artículo de opinión "El Humor hipermediatizado" que analiza el género en la televisión argentina del año 2012.


¿Cuáles fueron los segmentos y programas de humor que se destacaron? ¿Qué tienen en común? ¿Y por qué se convirtieron en culto?, son algunas de las preguntas que intento responder en esta nota.


"...el 2012 ofreció un mayor abanico de envíos humorísticos que muestran la renovación no sólo de gags, sino también de estéticas. Tal es así que se sumaron Cualca y Paco Cambiasso, desde Duro de Domar a la oferta de Capusotto y el dominical La Red Tv Sin Codificar. Más allá de los matices, estas producciones toman como disparador la crítica a los medios masivos de comunicación y a las industrias culturales. Pero, no se quedaron en lo bizarro y lo freak de las pantallas, sino que en cada emisión interpelan al espectador al exponer los usos y consumos de los discursos mediáticos. Esto es más que una coincidencia de iniciativas individuales o parciales, se trata de un clima de época..."


Leer más en:
http://reporteplatense.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=8434:el-humor-hipermediatizado&catid=13:nota-de-tapa&Itemid=83


#MehGusta3 "Los Intelectualoides del Morral"

Los invito a leer online, el número 3 de Revista Mehgusta.



Comunicadores de la Argentina - COMUNA convoca a la Primera Jornada por la Comunicación Democrática el 1° de diciembre en la Ciudad de Buenos Aires, con el propósito de debatir ideas para fortalecer el acceso a la información, la libertad de expresión y la pluralidad de voces.
Pondremos en discusión protocolos que ayuden al tratamiento profesional de la información, reglas y orientaciones que se vinculan con temas como género, ética, derechos humanos, medio ambiente, niñez y adolescencia, entre otros.

La asociación COMUNA trabaja por preservar el valor de la comunicación como derecho humano básico, una propiedad social compartida y no como una mercancía. Por eso defendemos la aplicación plena de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y promovemos el ejercicio de la cláusula de conciencia.
Amparamos la comunicación democrática, nos enfrentamos a los oligopolios y a las posiciones dominantes y abogamos por la transparencia informativa y la exactitud de datos.
Nos oponemos a que los empresarios de la comunicación sean dueños o tengan participación accionaria fuera del ámbito comunicacional, así como a que funcionarios públicos tengan participación accionaria en empresas de medios.
Próximamente, COMUNA difundirá el cronograma de exposiciones y actividades, los disertantes y los debates previstos.  

Buenos Aires, 10 de noviembre de 2012
Mail:               comunicadores.argentina@gmail.com
Blog:               http://comunicadoresdelaargentina.wordpress.com
Facebook:       www.facebook.com/ComunicadoresArgentina
Twitter:           @comunarg

Para realizar entrevistas y colaborar con la difusión de la Jornada, por favor comunicarse con:
Hugo Muleiro:  15-4564-4859  comunasecretario@hotmail.com

La "Pomelización" de Lanata

10 sept 2012


La nueva temporada de “Peter Capusotto y sus videos” generó expectativa en adeptos como en extraños. Es que las creaciones de Pedro Saborido parodian a los productos de la industria cultural rockera, exponiendo la nostalgia de ya no ser y reflejar sus ecos en otros ámbitos sociales. Es por eso que no han faltado las asociaciones entre Macri y Micky Vainilla, como la representación real y política de los clichés del cantante de derecha, maquillados en el pop edulcorado, como evidencia de su vanguardia.

Sin embargo, uno de los personajes de Capusotto que se sostienen a lo largo de sus temporadas es Pomelo: el estereotipo del rocker que fue el ídolo adolescente por su rebeldía al sistema pero que no ha mostrado signos de madurez ni artística ni personal, décadas después. En ese escenario, se ha vuelto sólo un personaje mediático que busca el reflector a sus tristes transgresiones. El ídolo de poster ya no es artista, se repite sin éxito y su fanático ya no lo admira.

En el plano de lo real, muchos buscaron identificar al sujeto parodiado en Charly García o Juanse. Al respecto, vale recordar cuando Jorge Lanata le dijo a Charly: “creo que vos hiciste grandes cosas y después te empezaste a copiar a vos, y te das cuenta”, en una entrevista televisiva del año 2000.

Para los que elegimos el periodismo como un modo de expresión y de participación en lo público en la década del 90’, los referentes eran Jorge Lanata y Mario Pergolini, entre otros. Pero desde el debate de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se incluyeron a los consumidores de medios a cuestionar la autoridad presunta de los líderes de opinión y ellos mantuvieron un discurso conservador desde la subestimación canchera a la reforma.

Las declaraciones públicas de periodistas, que otrora resistieron al menemismo, no aportaron ideas, sino que defendieron los intereses corporativos. En el caso de Lanata su incorporación estelar al Grupo Clarín nos generó el desencanto propio de un fan de Pomelo, pero si analizamos hay coherencia en su conducta. Por ejemplo, siempre sostuvo un desprecio hacia lo público, entonces no es extraño que se muestren descreídos de la era kirchnerista por su restauración del Estado.

Pero el descrédito es aún más amplio, alcanza la política. Para Lanata todos los gobiernos, en todas sus líneas, son iguales: corruptos, ladrones y censuradores. Es así que reitera el informe de las propiedades de los principales dirigentes en comparación de sus declaraciones juradas, obviando la investigación hacia empresarios o al accionar corporativo. Sin duda, son informes relevantes pero que por su reiteración, pierden impacto.

No hay nada nuevo en los últimas producciones de Lanata, sólo la microficción para ilustrar y estereotipar a CFK y a otros funcionarios, que guardan la relación de enfatizar su críticas al Grupo Clarín. Ese periodista transgresor de las noticias, los enfoques y la comunicación, se volvió un cliché de su propio personaje. Ya no es el hecho, sino Lanata. Si en los 90’ la rebeldía era fumar en televisión, ahora espectaculariza una sesión de diálisis. Si en tiempos del indulto, denunciar y sostener la lucha de los organismos de Derechos Humanos era la bandera, hoy la fuente consultada son los militares para operar mediáticamente.

Lo cierto es que frente a la explicitación del enfrentamiento entre el poder político y el económico, Lanata optó “por el más débil, que en esta caso, es Clarín”, aunque en el pasado dedicaba editoriales completos denunciando el abuso de posición dominante en, por ejemplo, Papel Prensa.

En una exaltación del show periodístico, Jorge Lanata se considera un transgresor ante la denuncia al Gobierno nacional, pero se repite, tiene eco mediático producto de la concentración pero ya no representa al periodismo joven, hace intentos torpes como Pomelo buscando un nuevo hit que hoy suena a plagio.


Ya salió #Mehgusta2 online!

24 jul 2012






Ilustraciones de Emiliano Bellini
Más de su arte en http://belliniplastica.blogspot.com.ar/

Nostalgia de la compañía

1 jul 2012


La muerte de Juan Alberto Badía desencadenó un homenaje en cadena nacional con archivos, entrevistas y análisis de la  figura mediática. En ese recorrido, había dos líneas que se destacaban en todos los medios de comunicación. Por un lado, la nostalgia por el memorable “Badía y Compañía”, que captaba el espíritu de la primavera democrática y la riqueza de la cultura popular que se volvía accesible a las audiencias masivas. Por otro lado, el desprecio por la televisión pública y el olvido selectivo sobre las consecuencias de la privatización del espectro radioeléctrico que justamente, dejó a ese mítico programa sin pantalla.


En este cambio de época, en el que los ciudadanos a pie –consumidores de medios- están más informados –y formados- en la lectura de los discursos, se replica esta añoranza por un programa y un conductor que hacía culto al respeto por el entrevistado, la cultura y el arte y el espacio a las nuevas voces.
Otros aspectos destacados en el homenaje mass mediático fueron las iniciativas de Badía por recorrer el país o generar el clima intimista de un estudio de radio, bajo los reflectores de la televisión. Estas características no son más que el federalismo y el sentido de una comunicación no comercial, verdaderamente social con un objetivo de encuentro y no de venta. Banderas enarboladas y “aguantadas” por los ámbitos académicos y organizaciones sociales excluidas del decreto ley de Radiodifusión –vigente y vetusto hasta el siglo XXI-.
Sin embargo, los canales privados obviaron la trayectoria de Juan Alberto Badía en la Televisión Pública donde se desempeñó antes de su enfermedad. Vale recordar el ciclo “Badía en concierto” con artistas de todos los géneros que compartían un living y tocaban en vivo. O el magazine “Estudio País”, con un fuerte sentido federal con voces representativas de cada provincia o el concurso de preguntas y respuestas del Bicentenario, con participantes de distintas edades sobre cultura general argentina. Estos ciclos no aparecieron en los archivos. Incluso, hubo comunicadores que decían “se tuvo que ir a ATC, porque no tenía más lugar”, de un modo despectivo, pero esa era la única pantalla para continuar con los valores que sostuvo Badía a lo largo de su trayectoria.
Es raro que este nivel de ocultamiento llega a la exposición de la contradicción cuando, por ejemplo, tn reproduce entrevistas en 360 tv, una señal digital que en Cablevisión (y otras operadoras) no incluyen en su grilla. Más allá del dolor por la perdida del conductor, se hicieron malabares para mostrar que esa nostalgia de la compañía comenzó hace más de 20 años cuando el paradigma de la comunicación se tiñó de neoliberalismo.


Sección La Ventana: Medios y Comunicación


FISCALES DEL SPONSOREO

Cecilia Díaz analiza la manera como los medios informativos y las empresas utilizan el esponsoreo a deportistas para lograr su propia visibilidad, relegando a segundo plano el aporte que hace el Estado

Por Cecilia B. Díaz *

Brian Toledo es una de las promesas de la delegación argentina que va a competir en los próximos Juegos Olímpicos en Londres. No es para menos. El joven de Marcos Paz batió records en lanzamiento de jabalina en el Grand Prix Sudamericano de atletismo de este año, donde obtuvo una medalla de oro que se suma a la presea de bronce que alcanzó en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara. Hoy protagoniza publicidades, a pesar de practicar un deporte “impopular” entre los argentinos.

Hasta aquí nos encontramos con una historia rica para las crónicas periodísticas, ya que se combinan con gracia un origen humilde, juventud y éxito. Sin embargo, Toledo no sólo es un representante del atletismo local, sino un ejemplo de los resultados de las becas del Plan de Deporte Federado y de Representación Nacional del Ministerio de Desarrollo Social, que le permite dedicarse a su entrenamiento de forma exclusiva.

Este apoyo hoy se oculta o se relativiza como parte del discurso hegemónico. En otros tiempos, desde la fiscalía del periodismo deportivo se señalaba la falta de aportes públicos a los deportistas argentinos en disciplinas atléticas. En ese escenario, el amateurismo se volvía heroico: esos jóvenes daban todo por su bandera, aunque la patria no hiciera nada por ellos. En consecuencia, los logros alcanzaban por esfuerzo y constancia individual.

Así entonces se suele explicar la sobreabundancia de la cobertura del fútbol y de novelas tejidas a su alrededor. El atletismo y otras disciplinas quedaron relegadas de la pantalla aun en pleno juego olímpico. Porque, desde la lógica del rating, estas competencias no revisten valor, ya que no atraen a las audiencias. Venden sólo cuando un argentino gana una medalla.

Eso ocurrió en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, donde la falta de resultados de los equipos argentinos, de deportes tradicionalmente favoritos, vaciaron minutos de aire y de interés periodístico. En paralelo, el avance del equipo de hockey femenino sobre césped frente a las potencias mundiales obtuvo resonancia mediática masiva. Así el equipo logró la transmisión en vivo de sus partidos, entrevistas a sus figuras y la expectativa ante cada resultado. Las Leonas empezaron a existir mediáticamente y, con esa visibilidad, se sumaron los sponsors privados.

Lejos de una actitud caritativa, estas empresas buscan no sólo amalgamarse a los aspectos simbólicos del deportista, sino también recibir la cobertura mediática sobre los logos, exponenciar la publicidad y aumentar su imagen. Esta breve explicación del marketing no es reclamada por los periodistas deportivos cuando sostienen que una disciplina no cuenta con el apoyo suficiente para dejar el amateurismo. A su vez, si estas historias recibieran la atención periodística, eso redundaría en ingresos que sostengan el entrenamiento y la preparación en las sombras.

Con una trayectoria más consolidada, Brian Toledo hoy protagoniza spots televisivos y gráficos, cuenta con el sponsoreo de empresas privadas que se suman al fomento del Estado nacional. Sin duda, esto no garantiza un medallero repleto por sí solo, pero evidencia un cambio de rol del Estado en el deporte. ¿Este aspecto será evaluado en las crónicas periodísticas? ¿Los resultados serán parte de un logro colectivo o sólo el brillo de individualidades?

Más allá de un enfoque informativo, en una situación particular se observa –en este caso la trayectoria deportiva de un atleta– el modo en el que la cobertura mediática y el discurso que la acompaña se erigen como el fiscal, juez y cura de la acción del Estado. Así, desde una mirada simuladamente aséptica, neutral, los medios de comunicación esconden su peso en la distribución del capital simbólico y construcción del sentido.

* Licenciada en Comunicación Social, periodista y docente universitaria (UNLaM).

Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-197336-2012-06-27.html
Replicado en:
Secretaria de Deporte de la Nación
FM del Sol de Mar del Plata 100.7

Revista Mehgusta #1

5 may 2012

Hola Amigos,

Aquí les dejo la versión online de la Revista Mehgusta, fruto de un colectivo de comunicación del que soy parte   . La propuesta consiste en una compilación de artículos de opinión sobre diversos temas de actualidad con un enfoque irónico y sus correspondientes contrapuntos, con la finalidad de mostrar diferentes puntos de vista sobre lo mismo y no ubicarnos en el pedestal de la verdad, del que el periodista suele hacer gala.
Muy pronto, salimos con el segundo número que es mucho mejor!

Seguinos en:
FB http://www.facebook.com/RevistaMEHGUSTA
Tw https://twitter.com/#!/RevistaMehgusta


El otro amenazante

7 dic 2011

En los últimos dos años, se experimentó una explosión de presentaciones y nuevos productos dedicados a esterilizar los ambientes, los objetos y las manos. Desde jabones hasta yogures que potencian las defensas del cuerpo, pasando por aerosoles y toallas desinfectantes, se conformó una oferta para la protección frente a virus y bacterias.

Como un resabio de la paranoia desencadenada por la gripe H1N1, las publicidades de los productos desinfectantes e insecticidas domésticos construyen la existencia de una amenaza latente a la salud. En este escenario, no hay lugar seguro ni en la casa, el jardín, el trabajo o cualquier otro ámbito. Y mediante la estereotipación de las animaciones de insectos y bacterias, se emprende la campaña para eliminar a ese otro amenazante caracterizado bajo el imaginario de los excluidos. De ese modo, estos productos generan un discurso propio que no sólo connota el exterminio de aquello que puede atentar contra la seguridad sanitaria, sino que implica una visión excluyente de ciertos sectores sociales.

En algunas de estas piezas, la amenaza es tácita y en otras, se recurre a la animación ya sea de mosquitos (Raid) como de bacterias (Ayudín), con el objeto de que resulten desagradables y así reforzar que son el enemigo a vencer. Para esta caracterización negativa, los personajes utilizan tanto el lunfardo como otras expresiones de los sectores más postergados de la sociedad. Se los ve bailando, jugando a las cartas o disfrazados de ladrones porque son los parásitos de un hogar armónico de clase media y/o alta. En este proceso de humanización, ellos están construidos bajo los estereotipos de la marginalidad. Entonces, las publicidades nos recuerdan que están ahí en los lugares donde no podemos ver, acechando cualquier distracción. De ahí, sobreviene la necesidad de consumir esos productos porque si no vemos a los virus, insectos y bacterias hay que eliminarlos desde las manos de los chicos, los objetos que tienen contacto con el exterior o de aquello que se comparte.

En consecuencia, el discurso se torna paranoico porque no hay ámbitos seguros. Por eso, bajo esta lógica recomiendan llevar un Lysoform pequeño para desinfectar la oficina en el trabajo, aplicarlo también en las hamacas de las plazas, pasar una toalla Ayudín sobre el carrito del supermercado y lavarse las manos con un jabón eficiente, como Lifebuoy o Protex, varias veces al día.

En este sentido, no es casual que los escenarios domésticos correspondan a los paisajes de barrios cerrados. Justamente, ámbitos desarrollados para que las clases altas se aíslen en búsqueda de seguridad imposible de lograr al convivir con otros sectores sociales. Así estas piezas son mensajes dirigidos a este público que forma ghettos por sus patrones de consumo.

De este discurso se infiere que la convivencia es un peligro, dado que en el acto de compartir un espacio, un juego o un objeto, nos arriesgamos al contagio de algo que no vemos pero que está ahí latente. Si internalizamos este discurso en las prácticas cotidianas, la convivencia en sociedad se vuelve imposible por el miedo al otro.

Otro elemento que es destacado por los spots es el denominado “poder residual” que ostentan los insecticidas. Esto implica no sólo la eficacia del producto en su aplicación sino más allá, cuando ataca a las larvas. Es decir su beneficio reside en el exterminio de una amenaza futura. Esto tiene su correlato en la esfera de la convivencia social con la premisa “a éstos hay que matarlos desde chiquitos”.  

Más allá de la higiene necesaria para conservar la salubridad, la lógica paranoica de este discurso, evidentemente, refuerza los fantasmas sobre los otros, los que nos pueden contagiar y traernos parásitos a un hogar armónico y perfecto como el que aparece en la publicidad.

El pasaporte de una “chica bus”

20 nov 2011

El “desaire” de Luciana Aymar a no entregarse al show en Sábado Bus fue la muestra evidente y necesaria de la mercantilización del cuerpo en los medios masivos de comunicación. En el caso del programa de Nicolás Repetto, en cada emisión, se ponen en juego diferentes estereotipos femeninos en los que solo cabe la cosificación de la participante.
Indiscutiblemente, quienes son invitados aceptan protagonizar las secciones que integran al programa. Aunque, sería difícil distinguir la delgada línea que separa la obligación del consenso. En esa dicotomía, se encontró la deportista al ser llevada a ocupar un rol predeterminado en el que ella no se sentía cómoda: la muñeca bus.
Ocurre que en ese programa, los casilleros están estrictamente delimitados y jerarquizados para las mujeres: “Bellezas internacionales” (para las modelos), “Muñeca bus” (vedettes), “azafatas” (secretarías y staff estable) y sólo para las selectas, “portfolio”. En todos los casos, el protagonismo es el desnudo, total o parcial, en el que lo femenino pierde su condición de sujeto para ser objetivado.
Al observar las sucesivas emisiones del programa de entretenimientos, la sección “bellezas internacionales” estuvo signada por un estereotipo de mujer alta, de extrema delgadez y sin siliconas en exceso. Así, se connotaba lo natural y lo fino que, por mimesis, se combinaba con la inmensidad de un paisaje exótico y real. En este marco, la modelo elegida formaba parte del cuadro como mero adorno.
Por otra parte, en la “muñeca bus” se puso en funcionamiento otro modo de mujer-objeto: la exuberancia de vedettes o personajes mediáticos que dramatizan clichés de fantasías sexuales.  Con la saturación del color rosa, la sección incluye una “performance” en vivo, donde la protagonista sale de una cajita, donde está atada, no emite palabra y es liberada por otro invitado y el conductor. Aquí es evidente el proceso de cosificación, al vincular este estereotipo con la producción masiva de un juguete. Asimismo, en términos de realización televisiva, esta última sección es más barata que la otra, que incluye una inversión en viajes.
En el menor de los niveles, están las “azafatas”, el elenco estable que desfila, decora y colabora con la sonrisa y desnudez. Mientras que, en el escalafón más alto de participación, está el “portfolio”, donde suelen lucirse actrices y actores con un lenguaje más artístico pero que busca el mismo impacto con la erotización visual.
¿Qué le pasó, entonces, a Luciana Aymar? Su figura de celebrity excede los casilleros impuestos. Pero en el esfuerzo para que participe en los espacios que le son permitidos en el show, fue reducida a su belleza y al “pecado” de operarse las tetas. Bajo una lógica machista, su trayectoria deportiva fue dejada de lado y se intentó vedettizarla. En el resto de los medios de comunicación, se condenó su “falta de onda”, cuando se trataba de timidez y de la conciencia de ejercer un rol que, públicamente, no le es propio. 

Esa Mitad

24 ago 2011

 Más allá del margen de votos entre Macri y Filmus, desde el discurso mediático se erigieron otros dos protagonistas antagónicos, en la lectura de la elección porteña. Por un lado, el “exitoso cerebro” de la campaña Pro, Jaime Durán Barba y por el otro, el “fascista” Fito Páez con la columna post-escrutinio, publicada en Página 12.


A partir de allí se amplificó un debate en el que los medios de comunicación replicaron el “asco” que le generaba al artista la mayoría que optó por Macri y en pocos espacios, se reprodujeron los argumentos que desarrolló el autor. En su artículo caracterizó a los porteños como mezquinos, individualistas, banales y conservadores, entre otros adjetivos del mismo tenor. Según Páez, este perfil fue cautivado por el actual jefe de gobierno.

Por otra parte, el asesor ecuatoriano aparece como el gran héroe comunicacional al plantear una estrategia electoral con una amplia adhesión. Sin embargo, su concepción del ciudadano no difiere tanto a la de Fito. En su libro “Mujer, sexualidad, internet y política. Los nuevos electores latinoamericanos” (2006) los describe como quienes “no votan por ideas, no suelen entenderlas demasiado ni les parece interesante perder su tiempo en estudiarlas” (ibíd., p. 345); “elector individualista, mediático” (ibíd. 348); “antes que solucionar problemas básicos de infraestructura, quieren lograr comodidad y diversión […] no pueden vivir sin televisor, celular y sin pintarse el cabello” (ibíd., p. 355); entre otras caracterizaciones.

¿Existe, entonces, demasiada diferencia con lo dicho por Páez? No, por eso los medios de comunicación enfatizaron el “asco” hacia los capitalinos y se lo atribuyeron al kirchnerismo, en una muestra más de la “crispación”.

No podemos dudar de la habilidad de Durán Barba, ya que para llegar al “corazón del elector” construyó una campaña sin conflictos y un personaje amigable. En ese sentido, la estética similar a Portugal Solidario 2010, los globos, la cumbia y el rock contagian ese espíritu de fiesta y diversión. En ese discurso, los afiches de “vos sos bienvenido” son propios de folletos turísticos, donde el ciudadano porteño, paradójicamente, recibe la tarjeta vip (o pro) a su propia Ciudad.

Paralelamente a la disolución de las otras figuras del partido (otrora candidatos), se acentuó la personalización del Pro en Mauricio Macri con la mediatización de su vida privada. Estos procesos si bien no alcanzaron a los planes presidenciales del jefe de Gobierno porteño, fueron suficientes para propiciar la imagen del representante “amigo” que pregona Durán Barba. Así el cliché “pan y circo”, es alimento del populismo de derecha, tal como ocurre en Francia e Italia. Despolitiza el Estado, la comunicación y sus mensajes.

Por otra parte, la postura de Fito no es nueva. Basta con recordar la canción y el videoclip de “el diablo en tu corazón” dedicada, explícitamente, a la Ciudad de Buenos Aires, sin Pro en el gobierno. También, fueron versos provocadores, en su momento, como: “Buenos Aires hoy te falta mambo, te sobra muerte y pasarela” y “te haces la chica sin tabú, pero sufrís baja presión”. Expresiones tan crudas como las de su polémica columna que no reprocha a quienes no eligieron a Filmus, sino a aquellos que aprobaron la gestión macrista y sus valores, tras cuatro años de mandato.

Más allá de los resultados, tanto Durán Barba como Fito Páez han mirado del mismo modo a esa mitad que optó por la reelección de Macri. Para uno, son los nuevos tiempos y para el otro, es repulsión. El héroe y el villano han sido armados al gusto de los intereses de los medios de comunicación.

CQC con su particular modo de integrar mujeres

4 abr 2011

Anoche volvió CQC. Aquella sigla que denotaba la irreverencia, la crítica destructiva y el desencanto político que llevaba a lugar de estrellas a los ignotos noteros. Muy 90's. Pasaron muchos años y el estilo de los hombres de negro pasó a ser un ejemplo en las escuelas de periodismo y de profesionalidad en noticieros, donde el cronista sobresale por su carisma y/u ocurrencia para pasar los límites.
Este año, el programa presenta cambios: la primera notera mujer y movimientos en el staff. En contenido, poco y nada. En las últimas ediciones, la "novedad" que vendió cqc es la participación de mujeres, para acortar la acidez machista y tan retrógada, que contradecía la irreverencia con la se vanagloriaba el ciclo.
Sin embargo, Ernestina Pais, frente a la conducción, y la incorporación de la nueva notera son sólo mensajes simbólicos. Hasta aquí, y como ocurre en otras esferas del poder, las representantes del género se masculinizan y reproducen un discurso banalizado de la mujer en la sociedad. Esta premisa puede sonar como una sentencia final, pero es la conclusión más simple que se puede elaborar después de mirar la "encuesta" sobre las legisladoras y ministras en la política y cómo los hombres opinan públicamente acerca de su rol.
En el último aspecto, era bastante evidente que ningún político iba a arriesgar su imagen con algún comentario misógino. Mucho menos en un año electoral. Pero aquí la postura de la nueva notera equivoca la metodología. Se dedica a tocar y coquetear con los entrevistados, los comentarios irónicos son ineficaces y no interpela defendiendo el espacio de una mujer que toma la palabra.
Esto se intensifica cuando al dialogar con la ministra Garré y legisladoras de distintas pertenencias partidarias, se dedica a consultarlas en un doble sentido desgastado acerca de sus preferencias sexuales, estética, y demás cuestiones insignificantes con relación al ejercicio del poder que detentan. Ante la idea de la encuesta hubiese sido mucho más interesante consultarlas acerca de: despenalización del aborto, violencia doméstica, acortar la brecha salarial por igual trabajo, mejorar las condiciones laborales en caso de embarazo y lactancia, la estereotipación en medios de comunicación y fundamentalmente, saber en qué están trabajando para desmembrar la red mafiosa de trata de personas, cuyas principales víctimas son las mujeres y los niños. Fue muy triste este silencio que menosprecia el potencial de las mujeres en el poder público.
Obviamente, estos temas incómodos no son rentables al protagonismo de la figura del notero. Siempre "garpa más" el espectáculo y la ridiculez (se debe mencionar a la pésima nota de Gonzalo Rodriguez en Italia en una fiesta popular que tiran naranjas-> eso lo hacía Tinelli en la última década infame). Esto excede a la periodista, es una práctica institucionalizada del programa: la mosca sofista, que molesta desde la retórica pero nada propone. Una lástima.

En la muestra “Ellos pensaron: homenaje al pensamiento y al compromiso nacional” que se lleva a cabo en el Palais de Glace se revela un recorrido histórico e ideológico de la usina de intelectuales perseguidos, demonizados y ninguneados que “cuestionaron el orden establecido de una Argentina dependiente y nos propusieron la construcción de un país distinto”, tal como reza el programa.


De los mejores posters
En el recorrido circular, se suceden las imágenes de Evita, Perón hasta Néstor y Cristina Kirchner, pasando por Jauretche, Scalabrini Ortiz, Rodolfo Walsh, Mugica y Discépolo, entre otras personalidades. Sin duda, esta selección de las figuras del arte, el periodismo, la política y de las letras provocó polémica cuando se pretende la inútil búsqueda de la objetividad, tal como lo hicieron las críticas de Clarín y La Nación.

Sin embargo, el sentido de esta muestra no sólo es reivindicar a estas figuras sumidas en el oscurantismo del sistema educativo y de los medios de comunicación, sino también reconstruir el ideario del kirchnerismo en contextos históricos disimiles. Esto acarrea nuevos desafíos herederos de una batalla cultural que continúa en el tiempo.

En este sentido, y como resultado de este nuevo movimiento, aún no aparece una estética identitaria de los mensajes. Muchos podrán sostener que esto es un asunto menor, pero la falencia en el accionar comunicacional del kirchnerismo llevó a fuertes cuestionamientos de sus políticas de Estado. Y lo peligroso de la utilización de los códigos del pop, es la banalización del pensamiento nacional y de sus representantes.

Es urgente entonces, generar una nueva estética tan nacional y popular como el contenido de los mensajes. Esto no es imposible. Recordemos al rol militante del arte de Ricardo Carpani, con unas formas y temas que no encuadraban en las categorías europeas, porque justamente de eso se trata: de pensar desde nosotros, desde la particularidad de lo local.

Pero la plástica de Carpani se construyó en otra Argentina, donde los golpes de Estado eran episodios recurrentes y cada vez, más intensos. Este momento difiere en los actores y en el tipo de violencia que se ejerce, más sutil, más coercitiva, más efectiva. Y el campo de batalla son los medios y los discursos que por ellos circulan, con la ventaja del acceso a la producción y difusión de los contenidos (con limitaciones pero mucho menores que en otras épocas).

Hoy, el kirchnerismo cuenta con una militancia renovada, con sólidos conocimientos de las nuevas tecnologías y menos apegados a la “palabra sagrada” de los conglomerados mediáticos, pero se necesita articular un bagaje de pensamiento y en ese papel, la exhibición Ellos Pensaron es estratégicamente eficaz. En este aspecto, como acción educativa es perfecta, incluso la incorporación de un stand de ventas de los libros citados o la reproducción de films y documentales de Canal Encuentro extiende su impacto formativo. Es extraño entonces, como desde la Secretaría de Cultura resolvieron esta estética pop que exalta la producción en serie y no, la excepcionalidad de lo nacional. Quizás, somos testigos de una construcción que apenas colocó sus primeros ladrillos.

Hasta el 10 de abril, de martes a domingo de 12 a 21hs. Palais de Glace, CABA
Entrada libre y gratuita

El Corralón de Floresta

30 ene 2011

Publicado en Diario Z N° 62, 27 de enero de 2011

Interrogantes al fenómeno Wikileaks- Breve

11 dic 2010

Whohub: ¿Qué valoración haces del fenómeno Wikileaks? ¿Es condenable lo que hacen? ¿O nos defiende del poder de los estados?


Cecilia D.: Creo que hay que analizar diferentes aristas. Por un lado, los cables que se han dado a conocer no contienen información relevante de los Estados, parecen de prensa del corazón. Nada se ha revelado acerca de bases militares, estrategias sobre recursos naturales y la crisis económica de EEUU. Pero, quizás tendremos más suerte en el futuro, hasta el momento fue puro show.


Otro aspecto interesante que pone en jaque Wikileaks, es la selección de información de los medios autorizados a publicar los cables. Aquí debemos analizar los intereses de las empresas periodísticas que hay detrás de la caracterización de los presidentes.


En este sentido, es preocupante que los embajadores repitan en sus informes lo que publican los medios masivos de comunicación. En el caso de Argentina, esto ha quedado demostrado y es poco serio que el trabajo diplomático se resuma en reproducir lo que dicen dos diarios y un par de semanarios de actualidad.


Por eso, no me deslumbra el contenido de los cables, sino que el fenómeno Wikileaks los obliga a pensar otra vía para los documentos de Estado, ya que ha sido una muestra de vulnerabilidad muy importante. Esperemos que la solución a esto, no restrinja más a Internet. 11 dic 10

Links: http://www.whohub.com/cebediaz/log

Por Cecilia B. Díaz *


Las publicidades recientes sobre productos de limpieza a través de la dramatización de situaciones cotidianas no sólo imponen la necesidad de consumo de lo prescindible sino que también reproducen un estereotipo machista, anacrónico y denigrante acerca del rol de la mujer en la sociedad.

En este sentido, la serie de spots del producto Mr. Músculo resulta significativa. En general, se observa la misma estructura narrativa: un espacio de la casa abarrotado de suciedad, un ama de casa dubitativa ante el quehacer y, finalmente, sobreviene el héroe que simboliza la eficacia de lo que se vende.

El personaje Mr. Músculo es atlético, hábil, dinámico y resolutivo, y luego de ostentar su habilidad, sale de escena rápidamente. En contraste, la “víctima”, contrariada por el inconveniente en su baño y/o cocina, siempre es una mujer, quien por sí sola no encuentra solución y es un hombre fuerte el que la viene a salvar. Allí se revela el estereotipo porque, actualmente, la limpieza del hogar ya no es sólo campo exclusivo de la femineidad, sino que existen hombres (solteros, separados y/o jefes de familia) al frente de las tareas domésticas.

Otro caso similar lo constituye Poett, que desde códigos diferentes entra en contradicción. Por un lado, el single expresa: “Tengo tiempo para crear, soy libre para soñar, tengo ganas de cantar, tengo alas para volar”, el cual, sin duda, parece un mensaje liberador. Sin embargo, la protagonista de la pieza publicitaria termina de asear el piso del living y, bajo el efecto de la “delicada fragancia”, espera con una sonrisa cuando vuelven su hijo, su marido y el perro. Es decir, vuelven las obligaciones sobre su rol de esposa y madre. De este modo, en la imagen está la ruptura con ese mensaje que, en un principio, parecía liberador. Es válido, entonces, preguntarse: ¿cuál es el tiempo que tiene para “crear”, si cuando terminó su tarea vuelven sus demandas? Efectivamente, se naturaliza que el trabajo de ama de casa implica la falta de tiempo libre y es intrínseco al género femenino.

Anacrónicamente, en ninguno de estos spots se contempla la esfera profesional en la que se desarrolla la mujer hoy. Incluso, desde el análisis semiológico se puede observar que en la construcción de la imagen de la ama de casa se recurre a colores neutros, aspecto prolijo, vestimenta y peinados conservadores con el doble propósito de lograr una fácil identificación, por un lado, y cosificar a las protagonistas, por el otro. Esta última característica alcanza el extremo en el que ellas no tienen personalidad, sino que son esfumadas por la omnipresencia del producto.

La publicidad para lograr una rápida interpretación de su mensaje y destacar las cualidades de un producto suele valerse de simplificaciones. Pero en estos casos, los estereotipos corresponden a patrones de consumo de otro tiempo y su finalidad es, en última instancia, naturalizar una visión conservadora de la mujer.


* Licenciada en Comunicación Social - Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM).

Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-158283-2010-12-08.html

Extrañamos tanto a Walsh

24 mar 2010

En un momento en el que son señalados como grandes periodistas aquellos que defienden a capa y espada a las corporaciones agromediáticas; al status quo; que olvidaron la repregunta, cruzar información de fuentes fidedignas. Aquellos que utilizan un lenguaje banal e impreciso, que escuchan y repiten el discurso hegemónico; bañados en un aura de independencia híbrida y evidentemente, falsa, sólo podemos decir: extrañamos tanto a Rodolfo Walsh.

Link a Carta a las Juntas

Una canción me trajo hasta aquí

19 mar 2010

Para el comienzo del fin de semana, les dejo una bella melodía, relajada y agradable de Jorge Drexler. Que lo disfruten.